EL DERECHO DEL SIGLO XXI: LA TECNOLOGIA JURIDICA

Por: Ángel G. Co-founder. iUrisfyer - 30 jun / 2016

Además de la deontológica, hay otra Ley para el abogado, poner todos los medios posibles a disposición de su defendido. O se es buen abogado, o no se es. Y sin duda hoy por hoy, la piedra angular de todo esto son los medios. Con ellos vas a recorrer la calzada de la justicia.

Todo avanza a una velocidad digital y trasformadora, nada es ya lo mismo, y va a más. Estamos viviendo “la transformación digital”.

Debemos aprovechar esta oportunidad de recalcular ruta, de mejorar en lo que dependa de nosotros todo lo que podamos. En este foro hablo sólo profesionalmente, desde mi criterio.

La latente realidad nos propone un cambio. Casi existencial. Lo propone el siglo XXI. Y lo llaman “La revolución digital”. Esto es así, por el repentino vuelco del poder hacia el usuario. ¿No es para aprovecharlo?

¿Qué tenemos que hacer los abogados? ¿Quedarnos inertes ante semejantes cambios? ¿Alguien cuenta con nosotros en la por concretar, “Revolución Digital?

Una cosa es que la fisonomía de la justicia admita pocas alegrías a la hora de aplicar la creatividad a los problemas legales en un juzgado, y otra muy distinta es que el abogado de hoy comience a usar herramientas de hoy, para proporcionar a su tutelado la visión más innovadora del derecho y de la justicia.

Visión, que debe proyectarse en evitarte el pasar por algunos rituales, que te puedes ahorrar para llegar a tu destino: “La mejor solución legal”.

Dentro de todo este contexto que nos ha traído el nuevo siglo, en iUrisfy, como despacho de abogados en la nube, ejerciendo en el siglo XXI, hemos empezado por el derecho de familia, que es casi ancestral.

Por eso, por lo íntima que es la justicia en el seno familiar, es ella misma, quien te da la oportunidad de evitar su ritual. Y nosotros te facilitamos los medios. Porque ella es quien más sabe de lo ilógico e irracional, que es el gesto de desprenderse de la empatía hacia los demás. Distanciarte tanto, que tu propio interés te lleve a ser su contrario.

Lo emocional – La tecnología – Y el derecho. Era sin duda un reto para nosotros como abogados.

Después de ver muchas discusiones, todo es una repetición. Inercia y dinámica. Las formas siempre se tragan como si fueran un agujero negro, el contenido de cualquier mensaje sea bueno o malo, no llega. Sólo llega ruido. El ruido de la mala comunicación.

El ruido que lo confunde todo. Fagocita cualquier buena intención, te fagocita a ti, y puede fagocitar hasta a la justicia. Y todo en muchas ocasiones, para llegar a un grado de agotamiento extremo, de extenuación anímica, física y económica.

Y en ese preciso momento, destruidos casi todos los puentes, uno decide acudir a suplicar, y hasta a exigir a la justicia que administre su vida. También es un reto difícil. En el ámbito más complejo en el que se desarrollan las relaciones humanas: La pareja y la familia. La casuística es poliédrica.

Y el abogado, en ese escenario, defendiendo tus intereses y los de tu familia, frente a …. Suele ser desolador.

Ese escenario ya hace tiempo que empezó a desamueblarse. Sin que como profesionales pudiéramos ayudarte. Proporcionarte medios para desenvolverte en el principio del conflicto vital y legal.

Esto está pasando ahora en cualquier familia, ya existe la necesidad, pero los abogados estábamos aún lejos, en el derecho analógico. Igual de efectivo, pero de otra manera.

Esperar en nuestro despacho, no está mal. Siempre llega alguien. En este caso, un padre o una madre, que lleva tiempo sufriendo un problema personal, emocional, familiar, legal, y puede que hasta judicial. O todo junto. Esperando a que sea inevitable acudir a un despacho de abogados.

Por eso como defensores legales, hemos decidido digitalizarnos, subir a la nube. Como si fuera una extensión natural del derecho más deontológico. Raíz de tu profesión. Ser honesto con lo que haces. Como cualquiera que viva la confianza y dignidad como profesional. Hacer bien tu trabajo, sea el que sea. Y los abogados no somos ni más, ni menos. Toca digitalizarse.

El primer consejo jurídico-tecnológico que damos desde la nube es nuestro plan de divorcio.

Y nuestro pictograma sobre la "U", sintetiza la idea del equilibrio. Una revisión del signo matemático igual, más el resultado de unir los pulgares de las manos, que simbolizan el cierre de un trato, tanto como el ofrecimiento de ayuda.

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